viernes, 29 de junio de 2018


Estoy Bien


Me encantaría poder decir que estoy bien, que nada me duele, o poder rematar todo con una cuota de positivismo, como hago siempre. Pero hoy es una de esas noches en que la melancolía me gana, en
que la desilusión pesa más que cualquier sueño, en que cada vez son menos las ganas que me quedan de creer.
¿Seré el problema? ¿Seré yo? Tal vez es eso, quizás soy yo. Tal vez va a ser así para siempre, porque.. ¿cómo cambiar algo que me pasa por ser quien soy? Quizás es eso, definitivamente tiene que haber un defecto así en mi. Algo que haga que la gente me use cuanto le convenga, que me haga sentir especial un ratito y después elija a cualquiera, a cualquiera que no sea a mi.
Y me es difícil creer que todos estos años fueron coincidencias, me es difícil pensar que las noches sola, sin siquiera un mensaje, son producto de pura mala suerte. Y en los desencuentros contínuos, y en quienes dijeron quererme pero al final no hicieron nada para estar acá, y en que siempre, casualmente, fui yo la que dió de más.
Tal vez el problema soy yo. Después de todo, ¿a quién engañaría repartiendo culpas?, si quizás que me falte alguien sólo significa que siempre sobro yo.
¿Seré el problema yo? Y esta duda no me deja terminar de escribir con una cuota de esperanza. Porque, si el problema soy yo, que siempre intento darle a todos lo mejor de mi, bueno, entonces.. ¿qué puedo hacer? Es que no sé qué se hace cuando tu 100% no alcanza, y entonces ya no puedo esperar ningún milagro. Quizás el problema sí sea yo, y ya no tengo forma de evitar lo evidente. Porque tal vez no es casualidad que, de alguna manera, lo que tengo para dar sea siempre insuficiente y nunca alcance para que lo bueno llegue y elija quedarse.~

miércoles, 20 de junio de 2018

Felíz Cumpleaños

Que esos días en que querías verme y yo iba como si justo estuviera libre, te mentí; en realidad lo cancelaba todo para estar con vos. Y que si pienso en la felicidad, me imagino tu sonrisa. Que cuando veo alguna foto vieja siento todavía lo mismo, o quizás aún más. Y que las noches sola me falta tu abrazo cálido, y en las noches acompañada incluso, porque me sigo sintiendo sola. Que si alguna vez te dije que no me acordaba de tal cosa, también, te mentí; no hay nada de vos que no me acuerde. Que esas mañanas en que me quedaba mirándote mientras dormías, y te reías cuando te despertabas y te dabas cuenta, me hacía la tonta, pero en realidad me pasaba de todo por dentro; pensaba en la suerte que tenía de estar viviendo ese momento. Y que cuando hablabas mal sobre vos mismo me daba impotencia no poder prestarte mis ojos, para que así te vieras como lo que realmente eras, como lo que sos. Que no tiré ninguna de tus cartas; incluso a veces muero de ganas por volver a leerlas, pero sé que me va a doler. Que no me siento yo misma sin vos, aunque por ratos así parezca, y que te tengo más presente que nunca, aunque la distancia fuera necesaria porque nos estábamos lastimando y lo sé. Que lucho contra mi misma todos los días para no llamarte, convenciéndome de que así es mejor, y que cada minuto que no salgo corriendo hacia vos, estoy a punto de hacerlo, aunque al final no lo hago. Que no me olvidé de tu cumpleaños porque no podría; tenía tu regalo desde hace más de un mes, y aunque había planeado dártelo de todas maneras aún si no lo querías, al final no me atreví y ahora el día ya pasó. Que sí. Que fuiste vos. Que lo seguís siendo. Que no sé cómo hacer para que dejes de ser. Que tampoco sé guardarme todo ésto que no sabes, y entonces lo escribo, para jamás mandarlo. Y por sobre todo, que feliz cumpleaños 💕 aunque no te vea, aunque no me veas, espero que tengas un día feliz.~
 

martes, 19 de junio de 2018

Vos

Vos poné el cómo y el cuándo, que yo tengo el por qué: Porque sí, porque vos y yo, porque hoy y siempre. Vos decime dónde, que yo hace mucho ya tengo el quién: Vos, nosotros. Como, cuando y donde sea. Es que no me importa tanto lo demás si sé que el resultado nos va a encontrar juntos. Y no me importa tanto el tiempo; pasado, presente o futuro, mi amor siempre es paciente cuando se trata de tu presencia al lado mío.
No quiero que pienses que exagero; es que así te hacés sentir vos. Y cuando se trata de pensarte, no me imagino ningún lugar, no me imagino ninguna fecha, no me imagino ninguna manera. Sólo sonrío porque vas a suceder. Me vas a suceder. Y mi espera se vuelve casi religiosa.
Así que hacé lo que tengas que hacer, no te cruces conmigo si no querés hasta que sea el momento, sonreí y derretí corazones, seguí siendo justo como sos. Cuando tenga que ser, yo sé que vamos a ser, que todas las cosas se van a dar justo como tienen que darse para que así sea nuestro encuentro.
Y si al final no tuviera que ser, lo voy a entender. Pero en secreto, en algún cuaderno, cada par de hojas tu nombre va a estar escrito. Es que siempre vas a ser quien me enseñó a creer que es posible extrañar recuerdos que no existieron, besos que no dimos, abrazos que no nos sostuvieron.
Y te lo juro, cuando pienso en el Amor, para mi sos lo que más se le parece. Siempre vas a ser quien me enseñó a creer que es posible sentir tanto tanto tanto por alguien, que ya no importe ni cómo, ni cuándo, ni dónde: solamente el quién. Y para mi sos vos. Siempre vas a ser vos.~

Your Call (Secondhand Serenade)~

lunes, 18 de junio de 2018

Ahora Como Antes

La volvió a ver, después de muchos meses. Ahora tenía el pelo más largo, pero su manía de acomodarse los mechones mientras hablaba seguía siendo igual. Su sonrisa, ésa que él moría por hacer brillar, se había perfeccionado y parecía más apagada, pero su forma de reírse era la misma de siempre y le seguían causando gracia los mismos comentarios, ésos que él había aprendido a decir. La mirada parecía más madura, como la de quien estuvo en el infierno y salió, y él se preguntaba si se había debido a su ausencia. O quizás era que ahora estaba más distante. Quizás esos ojos que antes lo miraban con amor ahora tenían además un rastro doloroso de tristeza. Su forma de vestirse también había cambiado, era ahora más formal, y pensó que quizás se debía al nuevo trabajo. Tomaba el café con leche, igual que antes, que cuando era suya, pero ya no le ponía tanta azúcar. Todo estaba intacto y todo había cambiado a la vez, menos lo que sentía por esa chica que hoy volvía a tener en frente.
Y de pronto se reprochó no haberse quedado cuando el café le gustaba con más azúcar, cuando se vestía más informal, cuando su pelo estaba un poco más corto, cuando su sonrisa era más viva y su mirada no denotaba frialdad. Sí, seguía siendo la misma. Gesticulaba con las manos al hablar, movía la cadera al caminar y se seguía emocionando por cualquier cosa con la alegría de un niño que ve por primera vez el mar. Se había maquillado casi a la perfección pero el viento le revolvía el pelo suelto. Sí, era ella y así siempre le había gustado más. Se acordaba de todos sus detalles, sus maneras, todo lo que la hacía tan especial. Era ella, a la que había dejado ir; otra vez ella, a la que nunca se había dejado aferrar. Y se dijo que ya era tarde. Algo le gritaba lo que tendría que haber sido meses atrás. Porque durante todo ese tiempo sin verla, se dedicó a llevarla adentro, a sujetarla como debería haberla abrazado en su momento, y ahora se daba cuenta. Porque desde que se habían perdido, sólo sabían recordarse. Porque desde que se habían renunciado, sólo podían arrepentirse. Porque con el tiempo el amor los desencontró y hoy sus ojos le decían que la oportunidad había sido antes, cuando le gustaba ponerle más azúcar a su café y en medio de la sonrisa se dibujaba su nombre.~

sábado, 9 de junio de 2018

Y fuiste la certeza de que puedo sentirlo todo por alguien, aunque ese alguien no me corresponda, aunque yo no sea una certeza para vos. Fuiste la certeza de que mi corazón funciona, que alguien puede hacerme vibrar, que no me enfrié completamente por dentro. Fuiste la certeza de que no estoy rota ni vacía de emociones, que hay miradas que son tan cálidas que te hacen darte cuenta de que las estuviste buscando toda tu vida en otros lugares. Fuiste la certeza de que los ojos brillan de forma distinta por algunas personas, de que existe la conexión a primera vista, de que puedo ser mejor de lo que jamás soñé ser. Fuiste la certeza de que me quedan muchas cosas por vivir, que existirán personas que sepan despertar en mí cualidades que desconocía.
Entonces, admito que no soy tu certeza, y al mismo tiempo le agradezco al destino por la coincidencia. Es que me hiciste ver, después de tanto frío, que alguien puede hacerme arder con tan sólo una sonrisa. Y aunque ahora los recuerdos me quemen y no pueda olvidarme de tu voz, no cambiaría nada de lo que pasó. Porque cuando al fin deje de extrañarte, ya no voy a conformarme con nada menos que lo que sentí desde la primera vez que te ví. Porque eso es lo que quiero que me provoque alguien, porque eso es lo que no encontré nunca en nadie más mientras sentía que quizás el problema era yo, que no sabía o no quería querer.
Es que a todos les faltaba éso. Éso que vos en un instante podías despertar en mi. Eso que ahora va a ser lo esencial para quedarme, porque ya nunca voy a apostar ninguna carta por algo menos que un sentimiento capáz de sacudir mi mundo así.

Todo Igual

Si hubiera sabido lo que nuestro encuentro casi fugáz iba a dolerme, si hubiera sabido que conocerte me marcaría tanto y por tanto tiempo, si hubiera sabido que el olvido iba a ser mil veces más eterno que el amor, lo hubiera hecho -todo- igual, con vos. Te hubiera conocido como te conocí, hubiera dicho todo lo que dije, quizás hasta te hubiera abrazado más fuerte, besado más tiempo, amado más intenso, aunque después me lastimara más que ésto, aunque se alargara el sufrimiento y atrasara el olvido. Viviría una y otra vez todo lo vivido.

Y hoy miro hacia atrás, y no creo que coincidir en el mismo momento haya sido una cuestión de mera casualidad. Hoy miro hacia atrás y el que nuestros planetas hayan colapsado por un rato, que esta vida nos haya hecho existir aunque no estemos destinados a sobrevivir, no me parece cuestión de suerte, no es un accidente. Que vos y yo hayamos estado juntos, que nuestros corazones hayan latido en sincronía, todo eso es algo más que coincidencia. Hoy, después del caos que hicimos con nuestra historia, ahora que estamos en lugares tan distintos y ya no tenemos nada en común más que los recuerdos, miro hacia atrás y no le guardo rencor a este destino que no me deja estar al lado tuyo; en su lugar le agradezco a quién sea que decidió que tengamos que ser vos y yo aquella vez.

"Fue bueno" pienso cuando vuelvo hacia atrás y recuerdo lo que sentí junto a vos. Y por primera vez no lo recuerdo con tristeza. Todo es temporal, quizás nosotros fuimos tan sólo segundos, pero al menos sé que ocurrimos, sé que tuve la suerte de exprimir ese instante, de vivir a tope cada sentimiento. Fue bueno conocerte, fue bueno que hayas existido acá conmigo, fue bueno que hayamos sido nosotros dos. Fue bueno y no cambiaría nada. Algún día va a dejar de doler; mientras tanto, me aferro a estos pensamientos. Me aferro a la idea de que haberte conocido vale todo este dolor. Me aferro a la idea de que el mundo también debe estar sonriendo junto a mí, porque por un ratito vos y yo fuimos dos, porque este planeta fue testigo del incendio que hicimos y de que es posible esa clase de pasión entre dos desconocidos que ardieron juntos de la misma manera por un rato, como si hubieran esperado vivir esos segundos durante toda la vida.~