martes, 23 de octubre de 2018

Pensar Mejor

Vivimos toda nuestra vida escuchándonos, constantemente. Escuchamos absolutamente todos nuestros miedos, nuestras críticas, nuestras preocupaciones. Si tu cabeza está en blanco y negro, tu vida va a seguir el mismo camino. A veces lo olvidamos, a veces delegamos esa culpa en otras personas. Creemos que estamos mal por lo que dijo A, por lo que hizo B, o por cómo nos trató C, y casi sin darnos cuenta nos eximimos de responsabilidad. O no sabemos por qué estamos tristes, o no sabemos por qué hay temporadas en que nada positivo parece llegar a nosotros. Tus pensamientos crean tu realidad. No se puede vivir transmitiendo energía negativa y esperar recibir de afuera lo que no generamos desde adentro. Seguramente estés pensando y te sorprenda la cantidad de pensamientos con los que te intoxicás. Seguramente te des cuenta que el 90% de tu tiempo emitís una frecuencia interna que tiende a ser pesimista.
No podemos dejar de pensar, porque es lo que hacemos, todo el tiempo. Pero sí podemos cambiar la forma en que lo hacemos. Intentá disuadir cada pensamiento negativo que te quiera invadir. Intentá dejar de entristecerte por cosas que no pasaron y quizás jamás lo hagan, ni por aquellas que deseás con tantas ganas que pasen y aún no se cumplieron -pero pueden hacerlo-. Intentá dejar de imaginarte siempre los peores escenarios, aunque después termines teniendo razón. ¿Hace falta sufrirlos de antemano? Distraete con cualquier cosa en vez de perder tiempo pensándote en situaciones que te duelen, te enojan o te avergüenzan. No pensés cosas malas; esquivalas como puedas, constantemente. Y un día te vas a dar cuenta que casi nunca es lo que te sucede sino lo que pensás que te sucede. Y un día te vas a acostumbrar a no autoboicotearte cada plan, meta o sueño, a no sabotearte vos mismo por esperar siempre lo peor. Y un día vas a entender que vivís la mayor parte de tu vida en tu cabeza, y que podés y tenés que asegurarte que sea un lindo lugar en el que vivir.~

[Escribí ésto pensando en la mamografía que tengo que hacerme pronto, por un pequeño nódulo que me encontraron en uno de los pechos, y en el miedo paralizante que me genera el pensar al respecto.. Espero que le sirva a alguien que también esté atravesando alguna situación difícil y que esté encontrando aún más duro mantenerse positivo al respecto. ¡Mucha fuerza! 🙏]

[Decime si hay algo más triste que extrañar a quien está extrañando a alguien más..]
 

Si Se Trata De Vos

Con vos mis esperanzas se elevan y se destruyen en cuestión de segundos, pero, aún lastimadas por el golpe, siguen existiendo en alguna parte de mi. Esperan un indicio de que tienen permitido volver a emocionarse, y cuando lo hacen sólo espero que sea por un poco más de tiempo esta vez. 
Me hacés desearte con una ilusión que no es adulta, y quizás yo tampoco lo sea nunca cuando se trata de vos. Te espero con una paciencia que jamás se rinde, y quizás yo tampoco lo haga cuando se trata de los dos. 
Y con cada mínimo detalle tuyo mi corazón sonríe, y con cada decepción se agrieta y llora, porque todavía no conozco grises si de lo que causás se trata, y porque ya me acostumbré a sentirte más que a nadie y a no pelear contra mi misma para cambiar esa realidad. 
Tal vez tu nombre siempre provoque en mi tormentas, terremotos, temporales; tal vez nunca voy a sentir indiferencia hacia nada que provenga de vos. Es que con tan sólo acercarte un poco podés hacerme temblar, y sabes a la perfección que soy frágil a tu tacto. 
A veces me duele saberme rehén de lo que decidas hacer, y cuándo, y cómo, porque una parte mía ya no es mía; pero aprendí que luchar contra la marea es en vano y agota, porque hay gente a la que no se quiere de ninguna otra forma que no sea con locura, con ganas, y yo ya no puedo hacer nada para adormecer mis sentimientos y volver a quererte como quiero a toda la gente que no son vos. 
Sos mi debilidad y también mi fortaleza, porque sabés hacerme sentir vulnerable y diminuta, pero de vez en cuándo, cuando la suerte está a mi favor, tu dulzura me hace sentir indestructible. Y entre esos dos extremos tan opuestos que sólo vos lográs generarme, está la definición de amor en la que más creo.~


El Día Que Me Sucedas De Nuevo

Voy a sonreír más de la cuenta al despertarme, y a lo largo de la mañana voy a mirar un millón de veces el reloj. Me voy a bañar y a encremar cada parte del cuerpo, prestando especial atención, mientras escucho todas esas canciones que mantienen despierta mi ilusión en tu ausencia, y mientras me maquillo más lento de lo habitual frente al espejo, voy a estar pensando en el destino que una vez más nos escuchó. Voy a estar preparada demasiado temprano, y a reflexionar sobre el tiempo, que también se toma su tiempo en pasar, y entonces voy a salir antes de lo planeado y a caminar despacio para llegar a la hora que acordamos (pero voy a terminar llegando antes igual). Voy a sentir cómo mi estómago me pasa factura de todos mis nervios y a reírme porque la espera interminable se volvió cuestión de segundos que nos separan del reencuentro, y de ese abrazo del que se estuvo sosteniendo toda mi fé. Me voy a quedar sentada aguardándote, intentando no mirar para todos lados con la ansiedad a flor de piel, hasta que al fin llegues. Y todos esos nervios a los que suelen llamar mariposas se van a transformar en calma, porque mi alma va a sanar: Ya estás ahí, me estás sucediendo de nuevo y estamos a punto de hacernos realidad una vez más.
Cuando me acerque voy a sonreir más que al despertarme y cuando tus brazos me rodeen, recién en ese momento me voy a convencer de que no es otro sueño (excepto vos, vos sí sos mi sueño). Te voy a acariciar, a besar, a abrazar, a mirar y a querer todo lo que pueda mientras coincidamos, sin desperdiciar ni un latido, y a exprimir cada instante y cada sensación como solo nosotros sabemos hacer.
El día que me sucedas de nuevo, el día en que toda esta ansiedad se convierta en la paz inmensa que me da siempre el sabernos enfrente, voy a sonreír más de la cuenta y a olvidarme de mirar el reloj. Cuando por fin me sucedas otra vez, y aunque no te puedas quedar, voy a seguir siendo la que vive aguardando esos días en que nuestra historia se sigue escribiendo; todos los días, menos uno. Y ese día, mi esperanza -por un ratito- te va a dejar de esperar.~


sábado, 20 de octubre de 2018

Elegido

Tengo elegido el viaje.
Tengo elegida mi mejor sonrisa.
Y tu mejor bienvenida.
Y tu peor despedida.

Tengo elegida esa calle.
Tengo elegidas mis ganas.
Y tu mejor certeza.
Y tus peores dudas.

Tengo elegida tu mano.
Tengo elegida mi ilusión.
Y tu mejor respuesta.
Y tu peor solución.

Tengo elegido tu abrazo.
Tengo elegida cada parte de tu cuerpo.
Y tu caricia más suave.
Y tu saludo más seco.

Tengo elegida la frase.
Tengo elegida esa canción
Y nuestra mejor foto.
Y nuestra peor conversación.

Te tengo elegido.
A vos. A tu todo.
Y a nuestra vida.

Sólo falta que quieras llegar.

miércoles, 17 de octubre de 2018


Qué bien te queda vestirte de blanco. Qué bien te queda siempre la barba de unos días, el pelo despeinado y tu cuello que huele a jabón.

Qué bien te queda sentir que sentís algo por mi, por muy poco que sea. Al mirarme te reís de todas las dudas. Y es cuando más lindo te ves.

Qué bien te ves cuando me escuchás hablar sin parar. Qué bien te ves pasando por encima de mi vida y llenándome de historias para escribir, de sentimientos que contar.

Qué bien suena mi nombre en tu boca.
Qué bien encaja mi mano en la tuya.

Y qué bien me queda a mi sentir que sentís algo por mí, por muy poco que sea. Al mirarme te reís de todas las dudas. Y es cuando más feliz soy.

miércoles, 3 de octubre de 2018

Esa Persona

Llega un momento en el que una persona logra conocer cada detalle de vos. Tus miedos, tus anhelos, el sonido de tu risa cuando explotás de alegría, el tono apagado de tu voz cuando estás nervioso o mal. La forma en que te brillan los ojos cuando amás, tu manera de caminar, las cosas que te molestan y las que te gustan, lo que no podés soportar, lo que te hace feliz, cómo te ves cuando estás todo despeinado y el olor exacto de tu perfume.
Hablo de esa persona que no se cansa de escuchar tus anécdotas de cuando eras chico, que sabe qué expresión tiene tu cara cuando dormís, cuánto demorás en bañarte o en arreglarte para salir, qué te gusta desayunar y cuánta azúcar le ponés al café. Esa persona que percibe cuando estás incómodo y te escucha paciente cuando hablás de algo que te duele. Esa persona que te vió fallarle y aún así te regaló otra oportunidad, que le duele el corazón por vos cuando alguien te hace mal. La que conoce tu color favorito, la ropa que te gusta usar o que mirás más de una vez las películas que te gustan; que entiende cada mirada, que te agradece cada gesto, que descifra cada mínimo cambio en tus actitudes. A quien le mostraste tus puntos débiles y nunca apuntó justo ahí para lastimarte, quien conoce las cosas que te cuestan e intenta aliviarte, quien te marca tus virtudes y las resalta a todo color para que las memorices para siempre.
Llega esa persona a la que le mostraste cada defecto, cada cicatriz, cada complejo, cada rincón de tu piel, tu lado más sensible, y siguió pensando que eras increíble. Esa persona que ama a quienes vos amás, que intenta conocer la historia que dió orígen a cada rasgo de tu personalidad, que se ganó tu confianza para que le cuentes de tus heridas y siempre supo qué decir para ayudarte a sanar.
Sabes de quién hablo, ¿no? Su nombre llega a tu cabeza con la velocidad de un rayo y resuena como un trueno en tu corazón. La misma persona de quien vos conocés cada detalle también. Que te habla de sus tristezas y te cuenta a vos entre sus alegrías. Que te conoció siendo uno y con su compañía te convirtió en otro, en alguien mucho mejor.
Pero quizás no sepas ésto: no a todos les llega una persona así. Y es que no todo el mundo puede cruzarse con nosotros y mirarnos como si fuéramos algo especial. No todo el mundo te va a elegir y te va a llevar de la mano con ganas de que no te vayas nunca. No, no cualquiera llega a conocerte así y te sigue queriendo aún más después de eso, como si fueras el libro que adora leer.
Si vos tuviste esa suerte, si te identificás con lo que te cuento acá, no te olvides lo afortunado que sos ni te olvides de ser agradecido. Podría ser que un día esa persona ya no esté y junto con ella se vaya esa historia en la que vos eras el protagonista.
Si esa persona llegó a tu vida, sonreí, dejate querer. Ya estás dejando huella. Ya tenés todo lo que necesitás.~