Pero no.
Vos te das la vuelta cuando yo estoy, yo me canso cuando vos seguís, vos no podés cuando yo puedo, yo no puedo cuando vos sí, cuando acá hace frío vos sentís calor, cuando todo pareciera estar por funcionar algo se desvía del camino, se dobla, se tuerce, y nos arroja de nuevo a la distancia que pareciera que no se acorta.
Desencuentro.
No nos coincide nada, excepto las ganas.
Casi, a punto, por poco, cerca... Pero no.
Y aun así todavía, si te soy sincera, espero. Espero algún día poder contar nuestra historia y que no le siga ningún ''pero''; que algún día nos riamos, mientras nos miramos a los ojos, de todas las veces que no tuvo que ser para que al fin sí sea.
Tal vez todos estos desencuentros no signifiquen más que un ''Ahora no, pero...'', y ese ''pero'' tiene entonces un sabor diferente, ¿no?.
De ese ''pero'' vivo sosteniendo toda la esperanza que (nos) tengo. Es ese ''pero'' el que me hace pensar que a veces los desencuentros no son más que una forma en la que nuestros destinos se organizan para darle un nudo a una historia que ya tiene el desenlace escrito.
Y ese desenlace, para mi, no es fue ése, ni aquel, ni el otro, ni el que quizás vaya a venir. Ese desenlace, para mi, va a ser feliz. Y te incluye, siempre.~

No hay comentarios.:
Publicar un comentario