Es incluso dulce, esta idea de amar a otra persona simplemente porque existe, porque respira, porque habita en el mundo en el mismo momento que vos, porque en algún momento sus caminos se cruzaron y tuviste la suerte de escuchar su voz, de ver sus ojos llenarse de brillo al hablarte; de coincidir entre tanta gente, de conocerlo, de aprenderlo, de quererlo.
Es incluso humano, esta idea de amar a otra persona simplemente por el hecho de hacerlo, aún sabiendo que es más que posible que sus caminos nunca vuelvan a encontrarse, que poco a poco te olvides de su risa, que alguien más sea quien vea sus ojos brillar al hablar, y que un día no quede más nada de la persona que solías conocer salvo un recuerdo que ya se desdibujó y cambió.
Es incluso valiente, esta idea de amar a otra persona sin esperar nada a cambio; y no te debería dar miedo hacerlo, porque lo que te está pasando, ese querer a lo lejos, en la distancia, sin poseer, deseando con todas tus fuerzas que alguna vez sea mutuo pero sin dejar de sentirte igual, habla mucho de un acto desinteresado de amor puro y real.
Deberías decirlo, gritarlo, escribirlo, cantarlo. Deberías sentirte bien con lo que te pasa en el corazón; no esconderlo ni esconderte, porque es el amor más grande que vas a llegar a experimentar.
Y un día el dolor de la incertidumbre va a pasar, porque va a llegar quien te sepa amar así de mucho a vos también.~
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