Voy a salir con personas sin tener interés alguno en hacerlo y voy a quedarme en mi casa cuando, como siempre, descubra que no funciona. Voy a fingir que estoy bien aunque me esté muriendo por dentro y, cuando finalmente me canse de mentir, voy a llorar frente a cualquiera y en cualquier lado. Voy refugiarme en la música, en el estudio, en el ejercicio y en el alcohol, y quizás hasta en alguna otra cama, aunque sepa desde el vamos que no tengo escapatoria. Voy a forzarme a olvidarte y me voy a enojar, me voy a enojar por luchar contra lo inevitable: que estás en mi mente y vas a seguir ahí.
Vas a estar cuando piense y repiense en cada cosa que me dijiste que sentías y en cuándo dejaron de ser verdad. Vas a estar cuando haga el recuento de todas las culpas que me eché sin que fueran mías, y las que quise creer que eran tuyas aunque nunca te pertenecieron (si te hace sentir mejor, podés culparme a mi por todo). Vas a estar cuando repase cada cosa que hice o dije que pudo haber estado errada y en todas las justificaciones que enlisté de memoria para tratar de entender y de aceptar que ya no estás. Vas a estar a las 3 am de un miércoles cuando intente dormir y no pueda, y a las 5 am un sábado cuando habiendo ido a bailar esté volviendo a mi casa sin haber podido dejar ni un minuto de buscar tu cara entre la muchedumbre, aún sabiendo que no ibas a estar ahí. Y también vas a estar a las 2 pm de los lunes cuando salga de trabajar y al volver en el colectivo me de un vuelco el corazón al mirar por la ventanilla a alguien parecido a vos que casualmente iba por la calle.
Todo me va a recordar a vos. Esa película que vimos juntos en el cine y ahora ya la pasan en televisión, tu nombre en otra gente, esa canción que pareciera escrita por mi con todas las cosas que nunca te dije, el lugar al que fuimos hace un tiempo y también ése otro al que me hubiera gustado ir con vos. Y por todo voy a querer correr de vuelta a tus brazos. Te voy a querer contar antes que a todo el mundo cosas que ya no te importan, y cuando esté contenta o triste vas a seguir siendo ese abrazo que necesitaría recibir, y cuando diga que me siento sola va a significar en realidad que me falta alguien, ese alguien que hace que todas las demás personas tengan gusto a soledad.
Me voy a cansar. Voy a sentir que estoy irreparablemente rota, que hay algo mal en mi, que jamás voy a poder olvidarte, que quizás siempre te extrañe de más y nunca de menos, y que estoy destinada a que este vacío me llene todo el tiempo. Voy a preguntarme por dentro quién carajo fue el que dijo que "todas las personas se superan", porque la vida va a seguir su curso, pero mi amor va a permanecer intacto, estancado en un pasado cada vez más lejano del que no me voy a querer mover. Van a pasar los días, las semanas y los meses, y va a parecerme casi irreal seguir pensando tanto en alguien que ya no está; entonces lo voy a vivir como un duelo, uno de alguien irremplazable y especial, que sigue vivo y que está viviendo perfectamente bien sin mi. Me va a dar verguenza admitírselo a mis amigos, tener que decir en voz alta que seguís siendo vos, aún después de tanto, y entonces me lo voy a terminar guardando para mi.
Y un día cualquiera, mientras esté ocupada haciendo algunas cosas, voy a pensar casualmente en vos. Voy a darme cuenta de que hacía rato que no pasabas por mi cabeza, que ya no me duele tanto recordarte y que ése vacío que habías dejado ya no me impide respirar. Voy a acordarme de todo lo que atravesé para olvidarte y a darme cuenta de que tenía que ser justo así, porque en ese proceso terminé aprendiendo que no te había perdido a vos -porque a las personas no se las pierde si no se las tiene primero- sino a mi misma, y que por fin me volví a encontrar. Entonces me voy a grabar a fuego esta enseñanza: que el hecho de que aún siga doliendo no significa que no esté también sanando, aunque no sea capáz de verlo todavía.
Pero aunque ése día no sea hoy, ni mañana, y aunque quizás se me vaya la vida entera esperando a que llegue, me voy tranquila. Me voy tranquila porque sé que de verdad te intenté. Me voy tranquila porque nunca dejé que nadie me convenciera de que era imposible o de que no valía la pena, ni siquiera vos. Me voy tranquila porque mis manos nunca te soltaron y mis ojos nunca dejaron de buscarte, y porque caminé sin parar siguiendo tus pasos, sin desviarme del camino, rezando para volverte a encontrar, incluso cuando parecía que todo lo que vos hacías era irte y dejarme atrás. Me voy tranquila porque ahora vas a estar mejor, porque aunque sos el amor de mi vida yo para vos nunca fui más que un manojo de dudas que por fin no te van a molestar más, y es preferible irme mientras todavía estoy a tiempo de hacerte algún bien. Me voy tranquila porque aunque sé que fallé en muchísimas cosas y que me faltaron muchas promesas por cumplir, fui leal a mi corazón y te entregué cada sentimiento lindo que había en él para vos. Me voy tranquila porque aunque no haya sido perfecta ni mucho menos lo que necesitabas, te amé con todas mis fuerzas y te lo mostré tanto como pude, tanto como vos me dejaste.
Me voy y me voy tranquila, aunque lo que quería era quedarme y en vez de estar tranquila, quería ser feliz.~

No hay comentarios.:
Publicar un comentario