Yo creo que acá siempre vas a tener un lugar. Para cuando te sientas perdido, o necesites refugiarte del mundo, o para cuando me quieras reencontrar. Yo creo que te lo ganaste, que es tuyo y de nadie más, aunque pase el tiempo, aunque nos sigamos distanciando. Yo creo que ese lugar va a estar para cuando lo requieras, como un salvavidas, como un escape de lo que sea que necesites escapar.
Y creo que no importaría para qué vengas, en ese instante sólo alcanzaría con que lo hicieras. La cerradura está sin llave y sé que sabes que lo digo de verdad. No importa cuánto me haga la fuerte, si te acercás mis brazos van a estar abiertos, el té caliente va a estar sobre la mesa y vos vas a encontrar de por vida un hogar.
Quizás algún que otro día cambie de opinión, trabe la cerradura y me convenza a mi misma de que mis brazos no te extrañan, de que el té se enfrió, de que ya no existe ese rincón en mi que llevaba tu nombre y te esperaba vacío. Quizás intente reprimir mis emociones, asesinar mis sentimientos, pero no me creas. Te lo digo porque me conozco, porque te conozco; porque sos debilidad y yo con vos soy frágil, y voy a seguir sintiendo todo eso que busque ocultar.
Yo creo que acá siempre vas a tener un lugar. Vos tocá la puerta y yo te voy a recibir. No me escuches cuando, sobria, diga que no lo haría, porque tu amor es adicción y puede emborracharme otra vez solamente con verte. Y no importa cuánto jure no volver a caer, sos el vicio al que siempre volvería, porque cuando estés acá, lo sé bien, todo el dolor de tu ausencia ya no me va a importar. Voy a mirarte y a volver a sentir que siempre fuiste vos, y que a nadie le hace mal un poco de alcohol. Y creo que no me cansaría ni me saciaría, porque una parte de mi te va a extrañar cada vez que no estás.
Tal vez sea esa misma parte la que te recibiría en cualquier momento.. Así que vos tocá la puerta, que del otro lado vas a encontrar siempre una respuesta. Aunque a veces te mienta, aunque a veces me mienta, en contra de mi misma, a favor tuyo; o a favor de la sonrisa que me provocás cuando estás acá, a favor de mi, a favor de la mujer que supiste despertar. Volver a verte es volver a verme así, y no sabes lo enamorada que me hacés sentir de mi.
Vení, volvé cuando lo necesites, cuando quieras. Te espero acá, en donde siempre hacés falta, en donde hay abrazos y sonrisas que te aguardan, y sobra calor para abrigarte del frío que a veces sentís que nunca se va. Tu lugar, tu rincón, tu hogar.~

No hay comentarios.:
Publicar un comentario